FÁBULAS:
La araña y el
saltamontes
Una araña era conocida por su
riqueza, vivía feliz, rodeada por muchas amistades. Se divertía con ellas
derrochando su fortuna en compras, fiestas y regalos para ellas.
Pero un día quedó sin fortuna
alguna y sus amistades se olvidaron de ella. La araña tristemente buscó
consuelo en ellas pero estas la despreciaron por su pobreza, solo el saltamontes
que nunca estuvo interesado en su riqueza, se quedó a su lado para ayudarla.
AUTORAS:
Berenice López Gutiérrez
Irais González Machorro
Claudia Cecilia Maldonado Carrillo
El perro y el gato
El perro y el gato vivían juntos
en una gran casa, su familia nunca les hacía caso más que solo para darles de
comer. El perro y el gato siempre se la pasaban discutiendo y peleando, hasta
que un día la familia decidió llevarlos con ellos en sus vacaciones y en un
pequeño descuido las mascotas se quedaron en medio de la nada sin tener a donde
ir; ellos comenzaron a discutir culpando uno al otro durante un largo tiempo,
ambos no soportaron más y decidieron tomar caminos diferentes, después de un
largo tiempo el perro se sintió mal por abandonar al gato y decidió buscarlo,
cuando caminó unos kilómetros atrás encontró al gato, ambos se disculparon por
su comportamiento y regresaron juntos a su hogar. Desde ese día las discusiones
y peleas no volvieron a estar entre ellos.
“A pesar de las diferencias que uno tenga con alguien, en algunos momentos
necesitaremos de ellos y sabremos ser solidarios a pesar de todo”.
AUTORAS:
Berenice López Gutiérrez
Irais González Machorro
Claudia Cecilia Maldonado Carrillo
Cenicienta
Unos meses después de la boda llegaron a su hogar. Cenicienta dejó de hacer lo que estaba acostumbrada en la casa de su madrastra: lavar, limpiar, fregar pisos y muchas cosas más. En realidad su vida no cambió, solo que ahora vivía en un castillo.
El príncipe no era el hombre que ella pensaba, con el que podría ser feliz toda su vida. Él harto de la rutina de Cenicienta prefería visitar a su suegra y cuñadas, con las que disfrutaba de su compañía. Cuando iban de visita, Cenicienta era atormentada por sus hermanas que no cesaban de decir:-Nunca fuiste digna de él, ahora él lo sabe y prefiere nuestra compañía-. Mientras el príncipe lo afirmaba con la cabeza y con un gesto de desprecio. La pobre de Cenicienta se deprimió e intentó llenar el vacío que sentía, comiendo.Después de un tiempo esta situación empeoró, el príncipe la trataba de mal en peor y solo en fiestas del palacio era cuando se comportaba como un buen esposo. Cenicienta sabía que durante las visitas que él hacía a sus hermanas había algo más que una buena relación familiar.Cenicienta no pudo más al ver su triste realidad y darse cuenta de que su final feliz nunca existió.
El príncipe no era el hombre que ella pensaba, con el que podría ser feliz toda su vida. Él harto de la rutina de Cenicienta prefería visitar a su suegra y cuñadas, con las que disfrutaba de su compañía. Cuando iban de visita, Cenicienta era atormentada por sus hermanas que no cesaban de decir:-Nunca fuiste digna de él, ahora él lo sabe y prefiere nuestra compañía-. Mientras el príncipe lo afirmaba con la cabeza y con un gesto de desprecio. La pobre de Cenicienta se deprimió e intentó llenar el vacío que sentía, comiendo.Después de un tiempo esta situación empeoró, el príncipe la trataba de mal en peor y solo en fiestas del palacio era cuando se comportaba como un buen esposo. Cenicienta sabía que durante las visitas que él hacía a sus hermanas había algo más que una buena relación familiar.Cenicienta no pudo más al ver su triste realidad y darse cuenta de que su final feliz nunca existió.
Creo (y lo digo sin afán de molestar) que hace falta ampliar varias secciones. Pero confío en que con el paso del tiempo su espacio crecerá y mejorará. Saludos.
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